La sombra de fuego, Alberto Rojas

La sombra de fuego. El último viaje del Teniente Bello, Alberto Rojas
Autoconclusivo
Ediciones B ~ 2011 ~ 466 págs.
ISBN 9789563041040
Abril de 1881. La Guerra del Pacífico entra en su tercer año y Chile enfrenta su peor momento ante el demoledor avance de las fuerzas mecanizadas de Perú y Bolivia. En medio de las malas noticias que llegan desde el frente de batalla, el Presidente Aníbal Pinto recibe un insólito mensaje: un hombre ha sido capturado en un fundo de Curacaví. Presumen que puede ser un espía, aunque hay un detalle: aseguran que el prisionero literalmente cayó del cielo en una máquina con forma de pájaro y que tiene pintados los colores de la bandera chilena. La sombra de fuego transporta a un pionero de la aviación chilena hasta un siglo XIX alterno, donde la energía del vapor es la tecnología que mueve gigantescas máquinas de guerra a través de océanos y desiertos. Una novela que reescribe dos de nuestras más grandes leyendas.


Mi opinión


Siempre había creído que el "anday más perdido que el teniente Bello" no era nada más que una frase sin sentido, usada para declarar que alguien no entendía x cosa, o algo similar. Sin embargo, cuando comencé a tener contacto con este libro, a verlo en redes sociales, etc. investigué un poco sobre la figura del teniente Bello, así fue como me enteré de que fue un aviador chileno que se extravió en 1914 mientras efectuaba una prueba necesaria para obtener el título de piloto militar. Cuando leí su biografía, hay muy poco escrito sobre él, tuve muchas ganas de leer La sombra de fuego, porque sabía que sería un libro que rescataría su figura y que a la vez Alberto Rojas le daría una interesante historia.


La sombra de fuego, como dice en la sinopsis, contiene una historia paralela a lo que era Chile en el siglo XIX, entremezcla la energía del vapor con tecnología nunca antes vista en este mismo siglo, generando así una ucronía diversa, entretenida y adictiva, que además es una historia al más puro estilo Steampunk. Fue quizás esto último lo que más me llamó la atención antes de leer este libro, porque no he leído mucho de esa temática, aunque ya tengo algunas recomendaciones.

El libro me gustó bastante porque Alberto Rojas tiene una manera de narrar muy ligera y fácil de seguir, estas características suelen decirse cuando el libro no es tan completo y por lo general se leen con una carga negativa, sin embargo en este caso no es así, ya que a pesar de esa rapidez a la hora de leer la historia tiene muchos elementos que la hacen tremendamente completa. 


Fotografía obtenida desde latercera.com Noticia del 09/03/2014

Hay descripciones muy bien hechas sobre artefactos usados por algunos personajes o por ejemplo se describe un medio de transporte, cuyo nombre exacto no pude encontrar de nuevo en el libro 😑 pero sería algo así como el metro, aunque sobre la calle, a la altura de los edificios. Esa imaginación del autor, junto con las descripciones de funcionamiento de dichos artilugios me encantaron porque hicieron que la historia fuera aún más "real", y hacía que me preguntara cómo sería vivir en un Chile paralelo.

Los personajes, aunque no tan desarrollados en sus historias personales como me hubiese gustado, son personajes únicos dentro de la historia de Chile, hay muchos "aspectos" de nuestra historia que se ven representados y no hablo solo de contar los sucesos desde otro punto en el universo, sino que personajes como el teniente Godoy, el coronel Martínez, Amelia son fieles figuras de Chile y su gente. En el caso del personaje principal, Alejandro Bello, su construcción de personalidad y actitudes hicieron que la historia fuera amena a pesar de todos los cambios medio locos que hace el autor, y por lo mismo fue con el que conecté más rápido, porque al igual que el lector no tenía idea de qué pasaba en este Chile paralelo.

Isidora, por otra parte, fue un personaje que a pesar de estar presente constantemente en la historia y ser un personaje "necesario" (lo pongo entre comillas, porque ella era el nexo del teniente bello con este Chile nuevo, ella fue quien hizo que él se olvidara de la idea de buscar esa bruma nuevamente, por eso digo necesario, porque para la historia era indispensable que el teniente Bello tuviera la mente en la guerra por algo más que el patriotismo.) Bueno, Isidora me generó un rechazo tal que la única manera de explicarlo es diciendo que por muy adelantada que ella estuviera a la "época" terminaba realizando las acciones que eran "bien vistas" en más de una ocasión. Se entiende, porque también es una historia protagonizada por hombres y su figura no era elemental, aunque hubiese preferido que sí existiera un personaje femenino fuerte.

Ya lo dije en Goodreads cuando terminé de leer el libro, pero quiero repetirlo nuevamente. El final me pareció un poco como si el autor estuviera intentando dejar a todos los lectores contentos, porque es demasiado correcto. Por mi parte me quedo con el final del capítulo 72, aquél final que debió haber sido. SPOILER: porque el final real se sintió como si Alejandro Bello se hubiera transformado en una especie de Doctor Who de la historia chilena.

Muchas gracias a Alberto Rojas por el ejemplar.

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